"NO EXISTEN DÍAS GRISES SI HAY LUZ EN TU CORAZÓN"

martes, 3 de octubre de 2017

LOS 10 LADRONES DE NUESTRA ENERGÍA


 
 
Según palabras del propio Dalai Lama, existen 10 motivos en la vida cotidiana que pueden ser causantes de la debilitación de nuestra propia energía personal.
Sin duda, al leerlos nos damos cuenta que son de sentido común, sin embargo raras veces los sabemos detectar cuando suceden en nosotros mismos.
Esto puede hacer que, sin darnos cuenta, nos vayamos poco a poco debilitando y enfermando si no les ponemos remedio.
Te propongo echarles un vistazo por si alguno de ellos te resuena y crees que es el momento de solucionarlos.

Los motivos son los siguientes:

1) Deja ir a personas que sólo llegan para compartir quejas, problemas, miedo y juicio de los demás.
Si alguien busca un cubo para echar basura, procura que no sea en tu mente.

2) Paga tus cuentas a tiempo. A la vez cobra a quien te deba o elige dejarlo ir, si ya es imposible o no quieres ya cobrarle.

3) Cumple tus promesas. Si no has cumplido, pregúntate porqué tienes resistencia.
Tienes derecho a cambiar de opinión, a disculparte, a compensar, a re-negociar y a ofrecer otra alternativa.

4) Elimina en lo posible y delega aquellas tareas que no quieres hacer y dedica tu tiempo a realizar las que verdaderamente te hacen disfrutar.

5) Date permiso para descansar si estás en un momento en el que lo necesitas, y permítete actuar si estás en un momento de oportunidad.

6) Tira, recoge y organiza, nada te toma más energía que un espacio desordenado y lleno de cosas del pasado que ya no necesitas.

7) Da prioridad a tu salud. Sin la maquinaria de tu cuerpo trabajando al máximo, no puedes hacer mucho.
Permítete tomar descansos.

8) Enfrenta las situaciones tóxicas que estás tolerando, desde rescatar a un amigo o a un familiar, hasta tolerar acciones negativas de una pareja o un grupo; toma la acción necesaria.

9) Acepta. No es resignación, pero nada te hace perder más energía que el resistir y pelear contra una situación que no puedes cambiar.

10) Perdona. Deja ir una situación que te esté causando dolor. Siempre puedes elegir dejar el dolor del recuerdo.

 

"Cuando hablas, sólo estas repitiendo algo que ya sabes. Pero si escuchas, puede que aprendas algo nuevo".
 
Dalai Lama

sábado, 12 de agosto de 2017

MALOS TRATOS


En este blog suelo escribir terapias y experiencias vividas de primera mano y en este caso voy a explicar mi historia personal sobre malos tratos y su efecto en la vida y desarrollo de la persona.
Eres libre de seguir leyendo, puesto que no es un tema fácil, ni para mí explicarlo y entiendo que tampoco para ti leerlo. Sin embargo espero que pueda servir de ayuda a alguna persona que se sienta identificada con ello.

Esta es mi historia......
Soy hija única y nací en un ambiente humilde y con pocos recursos, donde nada fue fácil para mis padres.
Mi madre siempre expresó que ella nunca había querido casarse ni formar una familia, pero por aquel entonces, era lo que había que hacer. Mi padre sólo deseaba tener un hijo varón y, al no conseguirlo, se despreocupó de mi y me dejó a cuidado físico y emocional de mi madre.
Mi madre era una persona con muchas cargas de culpa por haber tenido que emigrar y dejar a sus padres, a los que sólo veíamos en verano y constantemente amargada.
El primer recuerdo de maltrato que viene a mi memoria fue a los 4 años de edad en los que me desperté de la cama y no encontré a nadie en casa. Mi madre tenía muchas veces que salir para llevar la ropa que cosía incansablemente en casa para contribuir a la precaria economía familiar, ya que mi padre no le permitía tener un trabajo normal porque eso significaría que él (el hombre de la casa), no podía mantener a su familia.
Así que mi madre se ausentaba durante horas y en una de esas ausencias, al despertarme y ver que estaba sola, sentí pánico y desamparo y buscaba a mis padres por todas partes.
Incluso recuerdo intentar abrir la puerta de la calle para salir a buscarlos. Pero mi madre me había encerrado con llave, así que me limité a derrumbarme al lado de la puerta y llorar sin parar llamando a mi mamá.
Pasaron horas y la vecina me oyó y, desde el otro lado de la puerta intentaba consolarme diciéndome que mi madre no tardaría en llegar.
Cuando mi madre llegó se encontró a la vecina al otro lado de la puerta intentando consolarme y se justificó ante ella.
Yo al oir su voz me alegré tanto que tan sólo esperaba que abriese la puerta. Pero cuando la abrió y me vió cerró la puerta y me llevó de los pelos a otra parte del piso para que nadie la oyera y no paró de golpearme, diciéndome que era la última vez que nadie le llamaba la atención por mi culpa y no paraba de pegarme y al ver su cara (que aún recuerdo hoy), sólo había rabia.
Yo me sentía perdida, no sabía qué había pasado, pero pensaba que por lo menos ya estaba allí y no me había abandonado.
Mi madre tuvo que ausentarse durante horas por este motivo muchas otras veces más y yo volvía a despertarme sola y temiendo ser abandonada. Pero había aprendido la lección de no llamar la atención, así que seguía esperando tirada en el suelo de la puerta de la calle, llorando, pero ya siempre tapándome la boca y ahogando mi agitada respiración para que no me oyese la vecina (fueron mis primeros ataques de pánico y ansiedad, ahora lo se).
Cuando oía que llegaba mi madre, corría de nuevo hacia la cama y me hacía la dormida para que no me pegase.

Muchas veces más me pegó, aunque no era contínuo, dependía de su estado de ánimo y siempre me decía que yo tenía la culpa de ponerla así.
Tenía que devolver todos los regalos que la gente, incluso mis abuelos, me hacían (aunque fuese mi cumpleaños), porque según ella no me los merecía, y si alguien insistía en que me los quedase me reprochaba constantemente el dinero que se debían de haber gastado conmigo así que ya los podía cuidar bien, por lo que nunca jugaba con ellos por miedo a que se rompiesen.

A todo esto, mi padre siempre estaba ausente e incluso ni me llamaba por mi nombre, se equivocaba constantemente y decía que no tenía importancia (pero evidentemente la tenía).
No paraban de pelearse entre ellos y yo me refugiaba en mi habitación para evitar me salpicase algún grito.

Así viví durante toda mi infancia, aprendiendo a ser invisible, a no causar problemas, a hacer lo que se esperaba de mi y a no esperar nada bueno pues seguro no me lo podía merecer.

Sólo recibía atención por parte de mi madre si estaba enferma así que supongo inconscientemente, fui una niña enferma y posteriormente una mujer enferma........ ¿cómo podía ser de otra forma si esa era la única manera de dejar de ser invisible y de eludir aquello que no me gustaba?.
Pero si alguien me preguntase si era feliz, sin duda hubiese dicho que sí, que todo estaba bien pues yo no conocía otra forma de vida y creí que eso era lo normal.

Los que ya habéis leído este blog en alguna ocasión, ya sabeis que padezco fibromialgia y que sin duda todo está relacionado. Sabeis también que a través de la capacidad de conectarme con mi inconsciente a través de los sueños saqué a la luz aquello que no quería ver.
 

Sin embargo, hasta que mi padre no enfermó de alzheimer y tuve que hacerme cargo de ellos (o así lo creía yo), no me dí cuenta de lo que me costaba hacerlo. Había algo en mí que se negaba a sacrificarse por ellos, hasta el punto que, después de unos meses muy duros de médicos con mi padre, empecé a padecer de vértigo.
Mi inconsciente estaba sacando a la luz de mi cuerpo lo que yo me había ocultado, el abandono y maltrato sufrido que hasta entonces había escondido tras una puerta.

Yo tuve suerte de verlo y trabajarlo. De darme cuenta que mi niña pequeña temerosa y asustada, nunca se había integrado en la mujer adulta que soy.
Utilicé todos mis recursos (aún lo hago), y pedí ayuda a quien creí me podía ayudar.

Es un largo camino de integración, de autoconocimiento, de sufrimiento, pero también de luz, de empezar a ver el verdadero sentido de mi vida.
Para ti también llegará un momento en el que después de la rabia, la pena, vendrá el entendimiento de que tus padres también fueron víctimas de sus circunstancias y que no supieron hacerlo mejor. Con ello llegará la compasión y el perdón.
Ahora está en tus manos el hacerlo mejor y cerrar el ciclo, "tú puedes".
Seguramente te estarás diciendo a ti mismo, que lo que escribo es por mí y seguramente tienes parte de razón. El hecho de aceptar y poder explicar sin dolor lo vivido, forma parte de todo proceso de sanación. Pero mi intención, desde el fondo de mi corazón, es también darte a conocer que no estas sólo. Que muchos antes han pasado por lo mismo que tú, y otros aún lo siguen pasando.
Pero que el principio de tu camino está cuando reconoces tu pasado, para descubrir realmente quien eres y que has venido a hacer aquí.
Cuando eres capaz de afrontar, aceptar, perdonar y seguir adelante sin cargas ni culpas, es cuando realmente eres libre.
Porque cuando la oscuridad sale a la luz, se convierte en luz.
Así que si en algo te resuena lo que acabo de contar, no dudes en sacar a la luz y hacer visible aquello que no te atreviste o no supiste que te limitaba.
Puedes, si quieres utilizar cualquiera de los métodos descritos en este blog (interpretar tus sueños, reiki, flores de Bach....), o encuentra el tuyo propio personal y busca ayuda porque sin duda la encontrarás.
Incluso, si lo consideras oportuno escribe algún comentario explicando tu experiencia para poder empezar a sacarla a la luz.
Tu verdadera vida empezará, cuando seas libre de tu pasado y lo integres para entender lo que te aportó en el camino que tienes por delante.


Debes saber que no estás solo y recuerda que:


"No importa tanto lo que te han hecho, sino lo que tú haces con lo que te han hecho"
 
"Sartre"


 
"Gracias por haber leído este relato"
 
Shira

miércoles, 9 de agosto de 2017

VÉRTIGO Y MAREOS DE ORIGEN CERVICAL

Dentro de los muchos síntomas asociados a la fibromialgia, pero también a otras muchas enfermedades, se encuentran en algunas ocasiones, el vértigo y los mareos.
En mi caso pasé muchos años sufriendo de mareos y confusión mental que en un determinado momento se convirtieron en vértigo. Al susto inicial, le siguieron una peregrinación por médicos y pruebas para descartar problemas de oído, infecciones, e incluso tumores.
Después de descartar todos ellos, el origen de mi vértigo parecía provenir de la columna cervical fuertemente contracturada y que impedía el riego sanguíneo normal a la cabeza (especialmente al oído y al cerebelo).
Si este es tu caso, y siempre después de haber descartado por un profesional médico cualquier otra causa, te invito a seguir leyendo unos consejos que pueden ser de utilidad.


EL MOTIVO DE LOS MAREOS DE ORIGEN CERVICAL

Es importante saber el motivo por el que se producen los problemas para poder tratar el origen y no dar rodeos que sólo incrementan la incertidumbre y ansiedad, como desgraciadamente muchas veces ocurre.
Generalmente las personas con alteraciones en el sistema nervioso central (como en el caso de la fibromialgia), pueden producir contracturas cervicales que no desaparecen, e incluso pueden cronificarse.
También pueden ser debidas a desequilibrios emocionales no resueltos, estrés prolongado, crispación, disgustos, etc.
Si un mareo es de origen cervical podemos notar además de mareo sensación de desequilibrio, tensión, rigidez en la nuca (especialmente en el lado izquierdo), y en general en el cuello, e incluso dolor de cabeza que puede ir acompañado de nauseas. Algunas personas notan que estos síntomas se agravan cuando están en un lugar con muchos estímulos luminosos y acústicos (como en un centro comercial), lo cual hace que se sientan angustiados y ansiosos e incluso lleguen a no querer salir de casa por miedo. En estos casos algunos médicos llegan a la conclusión que el problema es ansiedad social y recetan antiansiolíticos, lo cual mitiga los síntomas pero no llega al origen del problema.


El dolor en la nuca expresa un bloqueo o atasco en la 2ª vértebra cervical que comprime a la arteria vertebral, dificultando el riego sanguíneo hacia el oído interno y el cerebelo desencadenando el mareo o vértigo. Si el problema se cronifica acaba provocando acúfenos (pitidos y zumbidos en los oídos) y pérdida de la capacidad auditiva.



CONSEJOS PARA MEJORAR LOS VÉRTIGOS Y MAREOS

Según la medicina china, las contracturas cervicales y tensionales prolongadas vienen de una vesícula biliar atascada. Ellos relacionan la vesícula y el hígado con los órganos emocionales donde se acumula la ira, la angustia, amarguras....,y si está atascado envía unas señales al resto del organismo (incluidas las vértebras cervicales) que hacen que se contracturen y la sangre no circule hacia la cabeza de manera natural. Es una forma de aviso que tiene nuestro cuerpo de advertirnos que tenemos un desajuste emocional que nos impide fluir con naturalidad.
Cuando esta información cayó en mis manos y entendí el porque de mis problemas cervicales, también accedí a 4 consejos básicos para ayudarme a superarlo y que me gustaría compartir contigo.

1) Evitar el estrés y si es necesario, acudir a un psicólogo o terapeuta holístico (según nuestras preferencias), que nos ayude a bucear en nuestras emociones y sacar a la luz aquellas cuestionen retenidas que nos bloquean y nos producen tanta tensión y amargura. Además practicar técnicas de relajación como la meditación o el yoga.

2) Acudir a un fisioterapeuta u osteópata que nos ayude a relajar el cuello, la nuca y la musculatura suboccipital.

3) No abusar de fármacos si vemos que no nos solucionan nada porque pueden acabar cronificando el problema e inflamando aún más nuestro hígado y vesícula biliar. Por supuesto, no dejar ningún medicamento prescrito por el médico sin antes consultarlo previamente con él, ya que cada persona es diferente y única.

4) Utilizar plantas medicinales en infusión, para normalizar la vesícula biliar y descontracturar así las cervicales causantes del vértigo.

        Infusión:
     - 25 gr de Cardo Mariano
     - 50 gr de Tila
     - 50 gr de Azahar
     - 50 gr de Espino Blanco
     - 50 gr de Valeriana
     - 50 gr de Cola de Caballo
     - 50 gr de Ortiga Verde.

     - Añadimos además a cada infusión 10 gotas de extracto de fumaria.
     - Si sentimos que además padecemos ansiedad, añadiremos además a cada infusión 10 gotas de extracto de pasiflora.

Pedir que nos preparen esta mezcla en una herboristería de confianza y tomar 1 cucharada sopera en cada infusión, 3 veces al día.
Si nuestros mareos se han cronificado tomarla durante un mínimo de 2 meses. Es conveniente comunicárselo a nuestro médico para que nos diga si alguna de estas plantas está contraindicada en nuestro caso particular.


Espero que esta información te sea de utilidad tanto como lo ha sido para mí.

 

" Los malos momentos son oportunidades encubiertas para sanar lo que no nos deja avanzar"
 
Shira


miércoles, 31 de mayo de 2017

EL DESAFÍO DE LA VIDA

Cuenta una historia que un día un campesino, enfadado por la escasez de cosecha y las penurias que ello le hacía pasar, vió a Dios y le dijo:

- Tu eres Dios y has creado el mundo, pero hay una cosa que te quiero decir: no eres un campesino, no conoces los métodos de agricultura. Tienes muchas cosas que aprender.

Dios le respondió:

- ¿Cuál es tu consejo?.

A lo que el campesino respondió:

- Dame un año para que haga las cosas tal y como yo quiera y veremos qué pasa. Ya verás como la pobreza ya no existirá más.

Dios aceptó y le concedió un año para que obrase como desease.
Naturalmente pidió en cada momento lo mejor y sólo lo mejor: ni tormentas, ni cambios bruscos en el tiempo, ni plagas, ni peligros para la cosecha.

 Todo era confortable, cómodo. El campesino era muy feliz. La cosecha crecía altísima. Cuando quería sol, había sol. Cuando quería lluvia, había tanta lluvia fina como necesitase.
Ese año fue perfecto, matemáticamente perfecto.
El trigo crecía tan alto que el campesino fue a ver a Dios y le dijo:

-¡Mira!, este año tendremos tanto grano que la gente ya no tendrá que volver a trabajar en diez años y tendremos comida suficiente para mucho tiempo.

Pero cuando llegó la época de recoger el trigo, se dio cuenta que los granos estaban vacíos. El campesino se sorprendió mucho y le preguntó a Dios:

- ¿Qué ha pasado?, ¿qué he hecho mal?.

A lo que Dios le respondió:

- Como no ha habido desafío, no ha existido conflicto. Como has eliminado todo lo que era malo, el trigo se ha vuelto impotente. Un poco de lucha es imprescindible para crecer.
Las tempestades, los truenos, los relámpagos son necesarios porque sacuden el alma dentro del trigo.
La noche es tan necesaria como el día, y los días de tristeza son tan esenciales como los de felicidad. A esto se le llama comprensión.
Entiende este secreto y descubrirás como de grande es la belleza de la vida, cuanta riqueza llueve sobre ti en cada momento, dejándote de sentir miserable porque las cosas no van de acuerdo con tus deseos.
La sabiduría no consiste en ser inteligente ni listo, sino en aceptar y agradecer la vida tal y como es.



"En memoria de Jano, nuestro fiel compañero de viaje que alegró nuestras vidas mientras estuvo con nosotros, gracias"  
 
Shira

viernes, 5 de mayo de 2017

EL DESAPEGO



En numerosas ocasiones solemos atormentarnos con las cargas que soporta nuestra mente, ya sea consciente o inconscientemente.
Muchas de ellas provienen de nuestra educación, entorno familiar, trabajo...., y otras las hemos ido acumulando debido a lo que llamamos nuestra "personalidad".
Ello nos genera muchos problemas, y podemos estar soportando un enorme peso sin darnos cuenta que lo llevamos a cuestas.
Hace bastante tiempo que leí una historia que habla sobre ello y que personalmente me hizo reflexionar mucho sobre mis propios prejuicios ante ciertas situaciones.
La historia es la siguiente:

En cierta ocasión llegaron dos monjes a orillas de un río y una muchacha que estaba allí les dijo: "!Oh dignos sabios!, no sé nadar, y en caso que vosotros también queráis cruzar este río, os estaría enormemente agradecida si uno de los dos me transportase a la otra orilla" .
Uno de ellos le dijo: " Ven y súbete a mi espalda". Y juntos cruzaron los tres el río por un vado.


 La muchacha se despidió de los monjes, agradeciéndoles su gesto y todos continuaron su camino.
Iban en silencio, pero algo parecía inquietar a uno de ellos.
"¿Qué pasa amigo mío?, pareces descontento", dijo el que había cargado con la muchacha.
A lo que el otro le replicó: "!Oh necio!. ¿Cómo has podido tener contacto con una muchacha?. Nosotros somos monjes y vivimos apartados del mundo".
El otro dijo entonces: "Es cierto. Yo he cargado a esa muchacha para cruzar el río, pero tú, al parecer aún la sigues cargando".



"El desapego no es que tú no puedas poseer nada, es que nada debe poseerte a ti"

sábado, 25 de marzo de 2017

FLORES DE BACH

Hace tiempo que deseaba escribir sobre este tema, ya que las flores de Bach han sido una de las primeras terapias por las que me interesé y llevo utilizándolas desde hace bastantes años.
Personalmente me han aportado no sólo un método natural de sanación, sino un mayor conocimiento de mi misma, al ser consciente de cual era el comportamiento o desequilibrio interno que me hacía necesitar una u otra.
No pretendo realizar una explicación exhaustiva de cada una de ellas, pero sí un breve resumen de lo que considero importante y que, si también te lo parece a ti, puede que haga que en un futuro las utilices (si no lo has hecho ya), o que te intereses por aprender más sobre ellas.



EDWARD BACH

No podemos hablar de Flores de Bach sin hacerlo antes de su descubridor, el doctor Edward Bach.
Ya desde niño decidió que quería ser médico por el deseo que, según dicen, tenía por remediar el sufrimiento y la enfermedad de los seres vivos.

 
Con 26 años se licenció en medicina y se dedicó a buscar un sistema de curación inocuo, libre de efectos secundarios y simple de utilizar. Su investigación le llevó a interesarse por la bactereología, la inmunología y la homeopatía. Pero aún creía que en la naturaleza se ocultaba un nuevo sistema de curación capaz de conseguir el equilibrio natural y sanar el conflicto entre cuerpo, mente y espíritu, al que consideraba como la verdadera causa de las enfermedades.


Se sentía intelectualmente unido a Hipócrates, Paracelso, y Samuel Hahnemman (creador de la homeopatía).
Siempre tuvo una salud delicada y pasó muchas penurias personales, pero seguía inmerso en la búsqueda de una medicina alternativa sencilla y natural. Esto le llevó a dejar su consulta médica en Londres y marcharse al campo.
Allí investigó, escribió libros, numerosas publicaciones y creó el sistema de curación que hoy día conocemos como "Flores de Bach".


LA ENFERMEDAD SEGUN BACH



"Una niña pequeña ha decidido pintar una casa para el cumpleaños de su mamá. En su pequeña mente la casa ya está pintada; sabe cómo ha de ser hasta en los menores detalles, sólo le falta ponerla en el papel. Lo mejor que puede, ha dado forma a su idea de una casa. Es una obra de arte, pues es toda suya, cada trazo lo ha hecho por amor a su madre, cada ventana, cada puerta, han sido hechas con la convicción de que debían estar ahí. Incluso si parece un montón de heno, es la casa más perfecta que nunca se haya pintado. Es todo un éxito, pues la pequeña artista ha puesto todo su corazón y toda su alma, todo su ser. Esto es salud, esto es éxito, felicidad y verdadero servicio. Servir a través del amor en perfecta libertad y a nuestro propio modo.

Si no obstante, fuese a venir alguien que dijese "¿por qué no pones una ventana ahí y una puerta allí?; y desde luego el sendero del jardín debería ser así", el resultado en la niña sería una completa pérdida de interés por su trabajo. Puede enojarse, irritarse, sentirse infeliz, temerosa de rehusar estas sugerencias. Empezar a odiar el dibujo y quizá romperlo. De hecho, de acuerdo con el tipo de niño, así será la reacción. El dibujo final puede ser una casa reconocible, pero es imperfecta y es un fracaso, pues es la interpretación de los pensamientos de otra persona, no los de la niña. Esto es la enfermedad, la reacción a una interferencia. Esto es el fracaso y la infelicidad temporales, y esto es lo que sucede cuando permitimos a otros que interfieran con nuestro propósito de vida e implanten en nuestras mentes la duda, el temor o la indiferencia"


Edward Bach
 
 
 
 

QUÉ SON LAS FLORES DE BACH Y CÓMO ACTÚAN

Son un recurso de la naturaleza para estabilizar desórdenes emocionales y temperamentales para llegar a un sentimiento de bienestar en todos los niveles (físico, mental, emocional, social y espiritual).

Se trata de un sistema terapéutico vibracional inocuo (que se estableció en 1936 después de la muerte de Edward Bach), que utiliza las flores de plantas con propiedades curativas, para equilibrar el organismo y restablecer la salud física y mental.
Contribuye y favorece la corrección de creencias y hábitos negativos de la personalidad, mejorando así de forma notable el funcionamiento del organismo.

Fue reconocido en 1976 como un sistema terapéutico por la OMS (Organización Mundial de la Salud).

No sustituye ni contradice los métodos convencionales médicos ni psicológicos, por el contrario, los complementa y contribuye a la recuperación de la persona afectada.



CLASIFICACIÓN DEL SISTEMA FLORAL

Bach las clasificó en siete grupos temáticos, con un total de 38 flores.
Además creó un preparado "Rescue Remedy", que es una combinación de 5 de las flores, indicado para situaciones de shock, emergencia o crisis y que actualmente es bastante conocido y puede comprarse en cualquier herboristería o farmacia.




Los preparados de Flores de Bach son una combinación de alguna de estas flores y suelen ser preparados por terapeutas especializados, que tratan a cada persona individualmente teniendo una charla con ella y viendo así cuales son las flores indicadas en cada caso.
Espero que te haya sido de utilidad.
 
 
 
"No existen enfermedades incurables, sino personas incurables"
Hipócrates
 
 
 
 
 
BIBLIOGRAFÍA RECOMENDADA
 
 
-"Los doce curadores". Edward Bach
 
- "Cúrese usted mismo". Edward Bach
 
- Inteligencia emocional y Flores de Bach". Ricardo Orozco
 
- Las flores que curan el alma". Mechthild Scheffer
 
- "Astrología y flores de Bach". Vicente Lupo
 
-"Los remedios florales para niños". Judy Howard












domingo, 11 de septiembre de 2016

CONVERSACIONES EN UN TREN

Siempre he pensado que es curioso cómo funciona nuestra mente y en la manera en cómo almacenamos en nuestro recuerdo acontecimientos que, a priori pudieran no parecer importantes, pero que marcan en cierta manera nuestras  vidas.

Hoy quisiera hablaros de una pequeña historia que me sucedió hace unos años, pero que aflora en ocasiones a mi memoria, recordándome que el verdadero aprendizaje se encuentra donde menos te lo esperas.

Hace algún tiempo, asistí a un curso sobre filosofía budista y meditación que duraba varios meses, y al cual tenía que desplazarme una vez a la semana en tren durante más de una hora.
El primer día de clase hicimos las presentaciones de todos los participantes y me senté al lado de un señor que, por lo que explicó, ya estaba jubilado y asistía a ese curso a pesar de ya poseer amplios conocimientos en el tema, porque nunca está de más aprender según él.

La clase prosiguió sin más y cuando ya nos despedíamos hasta la próxima semana, empezamos a entablar una conversación.
Curiosamente ambos teníamos el mismo trayecto de vuelta (aunque él aún vivía más lejos), por lo que nos propusimos regresar juntos y seguir hablando.

La verdad es que mi intención era la de volver leyendo un buen libro o, si me entraba el sueño, relajarme mirando por la ventanilla del tren y dejarme llevar si mis ojos se cerraban.
Pero no supe decirle que no puesto que ambos llevábamos el mismo rumbo, y francamente su conversación me parecía muy interesante.
Ya en el tren, y puesto que sus conocimientos de la filosofía budista superaba en mucho a los míos, se ofreció, si yo así lo deseaba, a hablarme durante el trayecto de todo aquello que yo quisiera saber y él pudiese explicarme. Y así lo hicimos.


Conforme fueron pasando las semanas entablamos una amistad más profunda. Creo que en el fondo, yo esperaba más nuestras conversaciones a la salida del curso, que el propio curso en sí.
Cuando ya llevábamos varios meses me explicó, que después de mucho meditar a lo largo de su vida, había llegado a la conclusión de que lo que le quedaba de ella deseaba pasarlo dentro de una comunidad budista, y así lo había estado preparando durante los últimos años.
Había vendido su casa (pues no tenía familia), regalado sus pertenencias, y estaba ultimando los detalles para dejarlo todo atrás y comenzar un nuevo camino, para el cual le había costado años tomar la decisión.

En su rostro se reflejaba convicción, aunque a la vez ese temor a lo desconocido que todos experimentamos cuando nos proponemos un cambio radical en nuestras vidas.
Yo podía entender este temor (porque en mi vida también tuve que cambiar radicalmente de rumbo), y estar de acuerdo o no con su decisión, pero era la suya y la respetaba. En realidad le estaba profundamente agradecida que hubiese compartido conmigo (con una extraña), la que posiblemente fuese la decisión más importante de su vida.

Poco a poco esos trayectos en tren fueron convirtiéndose en el mejor aprendizaje y compartí con él mis pensamientos y reflexiones más profundas (y creo que él lo hizo también conmigo).
En uno de nuestros viajes de regreso, me dijo que le faltaba aún algo por hacer, y era que todavía no se había podido desprender de los libros por los que sentía más aprecio, y sabía que debía hacerlo puesto que no se los podía llevar consigo. Así que me los quería regalar, si yo los aceptaba y así lo hice. Se trataba de los libros sobre los cuales habíamos tenido esas gratificantes conversaciones y me sentía emocionada al tenerlos. Aunque sabía que poco a poco yo también iba a tener que desapegarme de ellos.

Aún queda alguno en mis estanterías y, cada vez que los veo, esbozo una sonrisa y me acuerdo de él.
No he vuelto a tener noticias suyas y es probable que nunca nos volvamos a ver, pero espero que haya encontrado aquello que andaba buscando.......

! Gracias Enric por compartir conmigo esos enriquecedores trayectos en tren!


"El verdadero aprendizaje se encuentra donde menos te lo esperas"
 
 
Shira

viernes, 26 de agosto de 2016

HO´OPONOPONO

  
Hoy me gustaría hablar del Ho´oponopono, (un método de sanación basado en el perdón), que todos podemos practicar en cualquier lugar y momento del día.
Su sencillez en la práctica puede hacernos pensar que no debe de ser de gran eficacia, pero más bien es todo lo contrario.
Estamos acostumbrados a que aquello que no cuesta no puede producir resultados, sin embargo en la mayoría de las ocasiones las cosas suelen ser sencillas y somos nosotros los que las complicamos.
 
El Ho´oponopono forma parte de un sistema de antiguas doctrinas hawaianas: la huna. ("Hu" significa saber, y "na" sabiduría).
Se trata de un sistema de cuatro pasos para regresar a la paz interior y a la armonía. En su práctica tratamos de resolver un problema que nos atormenta y hacemos que acabe bien.
"Ho´o" significa hacer, y "pono" lo correcto. De modo que "ho´oponopono" significaría pues, hacer lo correcto correctamente.
Con él retomamos el buen camino de un propósito que se había desviado de su curso, para sanar mental, espiritual y corporalmente (pues nuestros pensamientos se manifiestan en nuestro cuerpo en forma de malestar o enfermedad).
 
Lo que nos impide vivir en armonía es aferrarnos a miedos, preocupaciones, prejuicios y dudas.
El secreto de poder recibir algo reside en soltar primero, en que podamos dejar algo sin ser heridos.
Con el ritual del ho´oponopono nos perdonamos a nosotros mismos y a otros, por habernos herido alguna vez o por no habernos ayudado. Es como si formateásemos el disco duro de nuestro ordenador: elimina todos los datos que hacen que haya pesar en nuestra vida.
 
Siempre que algo nos incordie, sintamos en nosotros falta de armonía, o nos veamos envueltos en un conflicto o problema, podemos hacer un ho´oponopono.
 
 
PASOS:
 
1) Meditamos para obtener conocimiento, valor, fuerza inteligencia y calma.
 
2) Analizamos el problema que nos causa desazón y buscamos luego en nuestro corazón la participación que tenemos en él (¿qué he hecho yo para que se manifieste en mi esta situación, cual es mi participación?.
 
3) Perdonamos de forma incondicional (a quien nos haya herido y a nosotros mismos), y pronunciamos las siguientes 4 frases desde el fondo de nuestro corazón.
 
- Lo siento
 
- Por favor, perdóname (y me perdono a mi mismo)
 
- Te amo y me amo
 
- Gracias
 
 
4) Agradecemos la oportunidad de sanar, confiamos y soltamos.
 
 
Generalmente hemos de repetir este ritual las veces que haga falta hasta que nos liberemos de la carga que nos atormenta. No hay que tener prisa. Hemos mantenido mucho tiempo (incluso años) el hecho de herirnos a nosotros mismos, no tengamos prisa en sanarnos de inmediato, sin embargo ya desde el primer momento empezaremos a notar sus efectos.
 
 
El perdón libera. Nos libera de una carga que no podemos ni queremos llevar a cuestas........., ya es hora de empezar a perdonarnos por nuestros errores pasados ¿no crees?.

 
 
 
"El perdón no es algo que se hace una sola vez. El perdón es un estilo de vida"
 
Martin Luther King


" El débil no puede perdonar.
Perdonar es un atributo del fuerte"

Mahatma Gandhi
 
 
 
 
Para saber más:
 
-"Hoóponopono"
   Edit: Obelisco
   Aut: Ulrich Emil Duprée
 

 


jueves, 25 de junio de 2015

¿BUENA O MALA SUERTE?

Hoy me gustaría compartir una antigua historia china que a mí me hizo reflexionar sobre la tendencia que tenemos a calificar nuestras experiencias como buenas o malas, sin pararnos a pensar que forman parte del fluir de la vida y que ambas son necesarias.
Espero que os guste. La historia es la siguiente:

"Una vez existió un anciano labrador que tenía un caballo para cultivar los campos. Cierto día el caballo se escapó hacia las montañas.
Cuando los vecinos del anciano se acercaron para consolarlo y lamentar su desgracia, él le respondió: ¿Mala suerte?, ¿buena suerte?...., ¡quien sabe!.
Una semana más tarde, el caballo regresó trayendo consigo a una manada de caballos. Entonces los vecinos del pueblo se acercaron al anciano para felicitarlo por su buena suerte, a lo que él les respondió: ¿Buena suerte?, ¿mala suerte?....,¡quien sabe!.
Días después, cuando el hijo del labrador intentó domar uno de esos caballos salvajes, cayó y se rompió una pierna. Todo el mundo consideró este hecho como una desgracia menos el anciano, que se limitó a decir: ¿Mala suerte?, ¿buena suerte?..., ¡quien sabe!.
Una semana más tarde el ejercito llegó al pueblo y reclutó a todos los jóvenes que se encontraban en buenas condiciones. Cuando llegaron a casa del anciano y vieron a su hijo con la pierna rota, se limitaron a pasar de largo y los dejaron tranquilos.
¿Había sido buena suerte?, ¿mala suerte?.....¡Quien sabe!."
Que cada uno saque su propia conclusión......

 
 
 

"La felicidad consiste principalmente en conformarse con la suerte; es querer ser lo que uno es".

Erasmo de Rotterdam
 
 
 
"La vida es aquello que te va sucediendo mientras te empeñas en hacer otros planes"
 
John Lennon

lunes, 11 de mayo de 2015

MIEDO

Hoy me gustaría reflexionar sobre el "miedo", esa sensación que todos hemos sentido en mayor o menor medida en alguna ocasión.
Podemos sentir temor al fracaso, a lo desconocido, a perder lo que se tiene, el control,...., y muchas otras variantes del miedo, que tienen en común el presentarse generalmente camufladas por un manto de justificación para "no hacer", y dejar las cosas como están.
Sentir temor a algo no es malo en sí mismo, ya que desde el inicio de la vida del hombre en la Tierra nos ha servido de mecanismo de alerta frente a peligros que pudiesen surgir y amenazasen nuestra existencia. Eso nos ayudaba a tomar la decisión de huida frente a enemigos más poderosos. Podíamos decir que se trataba de un mecanismo de defensa para preservar nuestra vida.
El problema radica en que en la sociedad actual, podemos sentir miedo ante situaciones que no ponen en peligro nuestra integridad física y paralizarnos, dejando de hacer aquello que en realidad queremos hacer.
Es aquí donde radica el verdadero problema, pues rara vez nos damos cuenta que en la toma de nuestras decisiones suele existir un componente de miedo injustificado, que solemos camuflar con cualquier tipo de excusa.
Cuando esto se convierte en nuestra pauta de conducta frente a cualquier situación, podemos vernos recluidos en una jaula voluntaria de la cual sólo nosotros poseemos la llave.Es fácil en el caso de una enfermedad crónica, reducir cada vez más nuestra actividad por temor a una recaída, y acabar así en una jaula cada vez más pequeña por miedo a lo que nos pueda pasar.

Incluso pueden darse casos extremos en los que "el miedo" adquiere un cariz realmente limitante para la persona que lo padece, como en el caso de los ataques de pánico. En estas situaciones nuestra mente va por delante y se pone a pensar lo peor de los casos posibles frente a situaciones cotidianas. Esto genera que nuestro cuerpo actúe como si estuviese en peligro mortal y se activen todos los mecanismos de huida (en reposo), que pueden incluso a generar el desmayo de la persona que lo sufre.
Indudablemente, si se padecen estos ataques de pánico, se produce un cierto temor a que se vuelvan a repetir, lo cual  retroalimenta al miedo y la persona que los padece tiende a encerrarse aún más en su jaula por temor a salir.
Sin embargo, en las mayoría de los casos el temor emerge de manera mucho más sutil y hace que nos pongamos límites nosotros mismos a avanzar en lo que deseamos realmente en la vida, (bien sea hacer un viaje, cambiar de trabajo, ser padres....).
El miedo nos paraliza y nos hace esclavos de nuestros temores.
Pero ¿y si tomásemos conciencia de que en la mayoría de los casos actuamos de esta manera y nos atreviésemos a realizar pequeños cambios en nuestra vida?.
¿Y si un día a la semana variamos nuestra ruta para ir al trabajo?, o ¿ y si probamos introducir productos nuevos en nuestras comidas?, o, ¿y si salimos a pasear un día de lluvia en lugar quedarnos en el sofá?...... A lo mejor vemos que no pasa nada.

 
Probemos a abrir la puerta de la jaula en la que voluntariamente nos podemos haber encerrado y, ¿quién sabe?, puede ser que nos demos cuenta que no estamos tan limitados como creíamos.

 
"Cuando el objetivo te parezca difícil, no cambies de objetivo; busca un nuevo camino hacia él".
 
Confucio

Bibliografía recomendada: 

Título: Miedo
Autor: Thich Nhat Hanh
Editorial: Kairos